Como sería de loca tu mirada
si de vuelta vieras a tus
antiguas manos seccionadas
aferrando el terrón que hoy se parte a la pulsión de una
semilla
Cómo sería de áspero tu vino
si cuando envenenaron las vides te fuiste,
y al regreso son otras las manos que recogen tus uvas
Cómo de desesperada tu risa
si el niño que enterraste entre ayes y sollozos
te llama desde su cuna.
Cómo el extravío de tus ojos, si los blandiste maldiciendo,
llorando amados muertos
y al llegar,
los inconcientes, te saludan sonriendo
Volverán a recorrer la calle, hermanecidos
Esta tierra asesina púberes y germina adolescentes cada lustro

